PREFACIO

El hacer este libro me fue fácil para llegando al final se tornó difícil por varias circunstancias, pues el Proverbista, el Rey Salomón, cambia constantemente el destinatario de cada proverbio que menciona y ello hizo que tuviera que rever nuevamente todas las preguntas y respuestas realizadas.

También fue difícil el hacerles preguntas a algunos versículos dada la redacción del proverbio que a veces no se daba para preguntas, pero el Espíritu Santo me ayudó todo el tiempo a tratar de completar lo más posible las preguntas y respuestas. ¡Gloria a su Nombre!

Tuve que separar por párrafos el libro para saber los tiempos verbales y las personas a quienes el Proverbista les habla.

Me encontré con muchas cosas nuevas en los proverbios, conocidas y escondidas en los mismos.

Al entender que el Rey Salomón con la sabiduría que le dio Dios y lo famoso que fue a tal punto que la Reina de Saba lo fue a ver para conocer su sabiduría y conocimiento de Dios y de las relaciones interpersonales del pueblo, es más que necesario y sabio que todo cristiano pueda escudriñar cada proverbio escrito por él y aplicarlo a la vida de cada uno en general. Salomón el hombre más sabio, como no escuchar sus palabras y secretos del éxito en Dios.

Encontré que el Proverbista le habla a su hijo, sus hijos, al lector, al pio y al impío, al justo y al injusto, a la mujer ramera, al hombre de verdad, a la mujer virtuosa, del temor de Jehová, del consejo y de la ley, al perezoso y diligente, al malo y al bueno, al adultero y al íntegro, al rico y al pobre, lo poco y lo mucho, al sabio y al necio, del testigo verdadero y el falso, el emborracharse y ser sobrio, el hablar bien y mal, las fianzas y la inteligencia, el caminar con Dios y el desvío del hombre, la virtud y la verdad, y muchos temas más.

También habla de él mismo cuando fue niño y joven para dar más fuerza a sus consejos.

Los proverbios en sí nos enseñan muchas cosas de la relación con Dios y con los hombres, pero si buscamos más, veremos que hay muchas revelaciones que todavía tienen que ser encontradas por nosotros y reveladas a nosotros.

También veremos que siempre interpretamos los proverbios como si Dios nos hablara a nosotros, pero el

Proverbista les habla a diferentes personas que arriba mencioné, y al mismo tiempo tenemos que aplicarlas a nosotros de parte de Dios.

Me llamó mucho la atención las veces que el Rey Salomón les enseña a sus hijos. Recordemos que su padre fue el rey David y que en el libro de los hechos le mencionan como maestro (Is 55:4-5), perfil que desconocemos del mismo. Y es así, pues los salmos que escribió son un testimonio vivo de su aprendizaje en el camino de Jehová y su enseñanza para toda la posteridad.

Este libro nos hará ver que, aunque conocemos los proverbios, no lo tenemos grabados en nuestra mente, porque cuando este libro nos haga una pregunta no sabremos cuál es su respuesta exacta, aunque tengamos una idea de las mismas. Ello nos hará clarificarlos, asimilarlos y aplicarlos literalmente en nuestro hablar diario.

Creo que el libro de proverbios es una mina de oro que nos da a conocer a Dios más profundamente y a las relaciones interpersonales para poder aprender efectivamente el camino del hombre sobre la tierra y su preparación para el cielo.

Creo que el Rey Salomón quiso honrar a Dios escribiendo en un libro todo el resultado de la sabiduría que

Jehová le dio cuando él le pidió para poder guiar al pueblo a su búsqueda y al hacer su voluntad.

El mismo hace mucho énfasis en el consejo y en la ley que tienen que ser conocidos y guardados para que al hombre le vaya bien en la vida, con la bendición de Dios y su gracia para con ellos.

El libro de proverbios siempre me llamó la atención, me aconsejó y me habló de parte de Dios y del autor, por lo que constantemente el Espíritu Santo nos guía a él para poder conocer la vida espiritual y vivirla en un mundo material complicado en extremo.

A veces pienso si no habrá más proverbios escondidos del Rey Salomón de estos 915 por ahí, pues dice en el libro de Cantares que escribió más de 3000 proverbios (1 Re 4:32).

En el libro de Eclesiastés también escrito por el autor, se observan muchos proverbios nuevos y algunos ya usados en el libro proverbial.

En la primera parte de mi libro están los versículos mezclados aleatoriamente para que cada día podamos leer una cierta cantidad de preguntas, contestarlas las respuestas y aprender.

En la segunda parte de mi libro están los versículos en forma horizontal y al leer las respuestas en forma vertical se puede ir formando el proverbio lo que nos ayudará a ver más claro el mismo y grabarlo en nuestra mente con mayor facilidad. Leerlo de esta manera nos ayudará a ejercitarlo y recordarlo de memoria.

Espero que este libro le ayude a asentar firmemente el conocimiento exacto de los proverbios del Rey Salomón y le bendiga al entender el propósito del mismo que es revelar a Jehová y su temor y al hombre bueno y malo en su actuar.

Agradezco enormemente a Dios por el Rey Salomón quien escribió los proverbios de parte de él y de su observación de los hombres, que siempre hablarán a mi mente y a mi corazón para pensar y actuar conforme a la sabiduría divina que le fue dada para liderar y gobernar en Dios. ¡Amén! ¡Aleluya! ¡Gloria a Dios!